

Cada vez que veo un computador en la calle o un amigo quiere deshacerse de su viejo Pentium 100 o Performa, tengo la pésima obsesión de darle un nuevo hogar, tal como lo hacen los amantes de los animales con los perros callejeros. Mientras estos últimos reciben amor incondicional — a cambio de ‘comida’ procesada en forma de huesitos — yo, que adopto computadores viejos, busco una función que darle a estos computadores. Sin embargo y a menos que estos equipos tengan capacidades modernas, no hay más que ocuparlos como radios o más bien, reproductores de mp3.
Pero el problema no está del todo resuelto, ya que terminas con un horrible computador, y aún peor, un monitor de 14″ similar a una pelota de fútbol en la sala de tu casa. Si le sumamos el hecho que consumirá entre 200 y 300 vatios, claramente la solución es más bien forzada y en ningún caso resuelve el problema de reproducir contenido digital.
Con la llegada de los reproductores multimedia, el problema de la música digital se soluciono rápidamente en forma móvil, sin embargo, no fue hasta la llegada de las famosas cunas para iPod y derivados, que el tema de la música digital en el hogar tuvo una aceptación adecuada. De estos últimos, hay cientos y con distintos enfoques, desde los más económicos y portátiles hasta reales equipos de música.
No hay comentarios:
Publicar un comentario